Durante la temporada 2004 hemos proseguido las excavaciones de sondeo en las diferentes pirámides con rampa del sitio, en particular los complejos n°4, 5 y 8; también hemos acabado la excavación de la Pirámide n°15. El equipo de topografía ha levantado todos estos edificios y la grande y complicada Pirámide n°1 (“JB”). Hemos continuamos con la exploración del sistema de circulación interno de la segunda muralla, ya sea hacia la Sala Central como de sus ramificaciones. Detectamos un importante cementerio pre-inca entre la Plaza de los Peregrinos y la Sala Central, en el recinto de la Pirámide n°13.

excavación de un fardo funerario.



cementerio durante las excavaciones (vista parcial).

La temporada de excavaciones 2004 en Pachacamac

En el 2004 las investigaciones se han desarrollado según cuatro ejes principales : la cronología de las pirámides con rampa, la definición del sistema de tránsito del sector de las pirámides (segunda muralla), los levantamientos topográficos y planimétricos y los estudios antropofísicos.

La cronología de las pirámides

La cronología de las pirámides con rampa se ha definido gracias a excavaciones puntuales en lugares estratégicos de las pirámides n°4, 5, 8 y 15. Recordemos que el modelo explicativo que sirve de hipótesis de trabajo es el de la sucesión dinástica: cada pirámide sería el palacio de un jefe que la construye, la ocupa durante su reino y luego es enterrado en ella cuando muere; su sucesor construye entonces su propia pirámide palacio. Tratamos así de determinar para cada edificio, de la manera más precisa, el momento de su fundación, la duración de la ocupación y la fecha del abandono voluntario. La metodología y la estrategia de las excavaciones han sido expuestas en el proyecto de investigación  (ver Eeckhout y Farfán 2004).

Debemos de tomar en cuenta otras evidencias además de los sondeos, en cuanto al abandono de los edificios piramidales. En efecto, el levantamiento y la  limpieza preliminar de  los mismos han mostrado que el abandono voluntario está marcado, en las plataformas y los recintos adyacentes, por la clausura de los accesos con muros de adobes. Es la razón por la cual hemos enfocado nuestras investigaciones en estos sectores; en otros términos, hemos excavado las entradas selladas para determinar el momento de clausura ritual de la pirámide. Hemos recogido sistemáticamente muestras para fechado; serán procesadas en los meses venideros.

El sistema de circulación interna

La liberación del derrumbe y de la arena alrededor de las pirámides y las prospecciones del sistema de flujo interno han revelado los elementos siguientes :


1. En la Pirámide n°4, hemos podido demostrar que el edificio tiene un largo patio anterior (72 m de largo por 20 m de ancho) cercado por muros de adobes de 1.20 m de ancho, los cuales fueron destruidos hasta sus fundaciones. Lo que explica porqué esta pirámide se presenta como una simple plataforma con rampa, ya sea a simple vista como en el plano de Uhle (1903). La extremidad del patio, o sea el lado opuesto a la plataforma, corresponde al muro actual de la Calle Norte que divide el sitio en dos mitades. Los testigos cerámicos sugieren que los muros del patio se desmontaron durante el período de ocupación Inca y que los adobes probablemente se reutilizaron para delimitar la Calle Norte construyendo muros a lo largo de ambos lados de su recorrido. Hemos buscado la entrada original de la Pirámide n°4, pero no la hemos podido localizar a causa de las modificaciones en la arquitectura. Sin embargo, la reconstrucción virtual tridimensional de la Pirámide permite visualizar su aspecto original, incluso la altura de los muros, cuyos restos se detectaron cerca de la plataforma.

2. La plataforma de la Pirámide n°4 se ha limpiado y excavado, revelando un patrón diferente respecto a las demás pirámides con rampa central, lo cual sugiere que ciertos cambios afectaron la estructura. En la última fase arquitectónica, la plataforma fue accesible por una rampa y tuvo un acceso posterior con escaleras que llevaba a una zona más restringida con un hueco central cuadrado para un poste, probablemente algún ídolo. Se han encontrado ofrendas de chaquiras de turquesas y conchas en el fondo del hueco, pero ninguna huella del poste en si mismo. Estas evidencias sugieren un uso ritual de la pirámide durante su última etapa de ocupación. Las estructuras mencionadas se sobreponen a otra fase cuya arquitectura consta de banquetas y una entrada formal. Estas últimas corresponden al patrón clásico de pirámides con rampa central y a la ocupación de los recintos en la parte trasera de la plataforma por una élite. A estas alturas de la investigación, parece que el edificio fue voluntariamente abandonado durante el Intermedio Tardío cuando funcionaba como palacio y en el Horizonte Tardío fue transformado y reutilizado para fines rituales. Nuestro objetivo es contrastar esta hipótesis con los fechados absolutos y reconstruir el aspecto del edificio y sus cambios a lo largo del tiempo gracias al levantamiento topográfico.

3. La Pirámide n°5 también muestra cambios profundos, lo que sugiere que estas pirámides ubicadas cerca de la entrada principal del sitio, cerca de a la Calle Norte-Sur, fueron entre las primeras reutilizadas por los Incas para sus propios objetivos. En cambio, las pirámides que hemos excavados y levantado en temporadas anteriores, todas situadas en otras zonas, no han tenido el mismo destino.

4. La Pirámide n°8 también fue transformada y el muro de su patio desmantelado. Esta estructura fue muy perturbada por la huaquería, sin embargo hemos podido identificar varias fases en la arquitectura. Es interesante resaltar que la fase más temprana presenta restos de enlucido, hornacinas intactas, etc., lo que sugiere que fue cuidadosamente sellada cuando todavía estuvo en uso.

5. La Pirámide n°15 fue muy saqueada por la ocupación de ganaderos en el período colonial. Sin embargo, hemos podido completar las excavaciones del año pasado y recolectar evidencias respecto a su cronología.

6. Durante el proceso de limpieza del derrumbe, al pie de los muros de las estructuras en las Pirámides n°4, n°5 y n°8, hemos tenido la suerte de encontrar sepulturas. En los dos primeros casos eran tumbas intactas que corresponden al período posterior al abandono. Una de ellas es un niño que fue enterrado vivo según el estudio de nuestro antropólogo físico. Esto corresponde a lo que sabemos por los relatos coloniales de Fray Bernabé Cobo y Gracilazo de la Vega respecto a la costumbre de enterrar criaturas vivas en honor a la divinidad conocida como Pachacamac, el que anima a la Tierra y provoca terremotos. Los entierros en la Pirámide n°8 también son más tardíos que la ocupación del edificio, pero corresponden al Horizonte Tardío. Aunque parecen superficialmente perturbadas, el ajuar funerario estaba casi intacto; recuperamos ejemplos de cerámica decorada, incluyendo un aríbalo completo y partes de textiles decorados, entre los que destaca una túnica pintada de mujer.

7. Durante esta temporada las Pirámides n°4, 5 y 8 han sido levantadas por el equipo de topografía, así como la Pirámide n°1, que fue totalmente limpiada y parcialmente restaurada por Arturo Jiménez Borja en 1958-60. La topografía general de la zona también ha sido registrada, esto nos permitirá reconstituir por complete el barrio "C" del sitio y parte del la tercera muralla con las pirámides. Otras áreas levantadas este año son: parte del barrio "A" en el suroeste, con la Plaza de los Peregrinos y el sistema de flujo interno alrededor de la Calle Sur y sus estructuras relacionadas.

8. La limpieza sistemática de los corredores y pasajes nos ha permitido no sólo reconstruir sus planos pero también parte de su apariencia original. Parece que al acercarse al Recinto Sagrado, se restringían los accesos para impedir la entrada a esta zona. Esto se puede apreciar por la altura de los muros que rodean la Plaza n°26, la plaza principal donde termina la Calle Sur. Fueron construidos de tal manera que resulta imposible observar desde fuera lo que ocurría en esta plaza, donde hemos hallado evidencias de ofrendas y actividades rituales.

9. Durante la temporada 2003, bajo uno de los corredores despejados, al limite del Recinto Sagrado, habíamos encontrado una columna estratigráfica intacta que refleja la totalidad de la ocupación en Pachacamac. Tocamos la roca madre a 5,5 metros de profundidad donde hallamos contextos Lima Medio con arquitectura y tiestos asociados. Este año hemos extendido las excavaciones, lo que nos ha llevado al descubrimiento de una parte intacta del Cementerio n°1 que se extiende por debajo de los muros del Recinto Sagrado, algo que Uhle nunca sospechó. Este cementerio es excepcionalmente rico ya que se encuentran diferentes patrones funerarios (sacrificados, fardos dispuestos verticalmente, individuos en posición flexionada, ...). El área que hemos investigado estaba sepultada bajo más de 2 metros de muros derrumbados, relleno constructivo y varios suelos, todo intacto desde el punto de vista arqueológico. El sondeo que hemos realizado este año mide 6 x 2 metros y contiene unos 30 individuos, el mismo número de vasijas intactas y una enorme cantidad de tiestos y otros artefactos, inclusive del período Intermedio Tardío y Horizonte Tardío de diferentes regiones, como el estilo Sicán de la Costa norte y el estilo Wari de la Sierra central. Es exactamente lo que Uhle describe e ilustra. La comparación con la excavación del año 2003 y con las de este año muestran que el cementerio tiene por lo menos 2 a 3 metros más de profundidad y cubre un área de 100 a 300 m2.

A la luz de estas informaciones preliminares, podemos decir que han completado con éxito los trabajos anteriores; naturalmente serán analizadas exhaustivamente y documentadas en el informe final.
A modo de conclusión, consideramos que esta temporada ha sido una de las más fructíferas que hemos llevado a cabo hasta la fecha en Pachacamac, los hallazgos encontrados son muy prometedores para las temporadas futuras.