En el 2003 comenzamos una nueva etapa del Proyecto Ychsma que consistió en excavaciones de sondeo en todas las pirámides con rampa del sitio para obtener información sobre su cronología y, desde allí, evaluar la pertinencia del modelo de sucesión dinástica elaborado en base a las investigaciones precedentes. Las Pirámides n°12, 13 y 15 fueron así estudiadas. También se siguió con el levantamiento topográfico del sitio, entre otros del sistema de circulación interno. Las investigaciones revelaron además una estratigrafía excepcional que cubre, en 5 metros de profundidad, toda la ocupación de Pachacamac desde sus inicios hasta nuestros días.

excavaciones de la Pirámide n°13 y reconstitución 3D de la pirámide (dirección : P. Eeckhout & C. Farfán ; levantamiento : D. Parent ; infografía : V. Thieren)


el equipo de la misión Ychsma 2003 en la Pirámide n°15.



La campaña de excavaciones 2003 en Pachacamac

En el 2003 las excavaciones se llevaron a cabo en función de tres ejes principales: la cronología de las pirámides con rampa, la definición del sistema de tránsito interno del sector de las pirámides (segunda muralla) y los levantamientos topográficos y planimétricos.

La cronología de las pirámides con rampa se definió gracias a excavaciones puntuales en sitios estratégicos de las pirámides n°12, 13 y 15. Recordemos que el modelo explicativo que sirve de hipótesis de trabajo es el de la sucesión dinástica: cada pirámide sería el palacio de un jefe que la construye, la ocupa durante su reino y luego es enterrado en ella cuando muere; su sucesor construye entonces su propia pirámide palacio. Tratamos así de determinar para cada edificio de la manera más precisa el momento de su fundación, la duración de la ocupación y la fecha del abandono voluntario. La metodología y la estrategia de las excavaciones han sido expuestas en el proyecto de investigación  (ver Eeckhout y Farfán 2004).

Las investigaciones en la Pirámide n°12 confirmaron rotundamente el modelo propuesto. Cabe precisar que la Pirámide n°12 es doble, o sea que está compuesta por dos unidades arquitecturales incluidas en una misma muralla. Las estratigrafías descubiertas demostraron de manera indiscutible la sucesión de los edificios en el complejo: la Pirámide n°12A fue ocupada durante dos fases sucesivas y luego fue abandonada y clausurada, mientras que una parte de su recinto anterior fue utilizado para la Pirámide 12B, la cual también sufrió dos fases principales antes de ser, a su vez, abandonada. Durante el Incanato, todo el complejo se utilizó como sitio de campamento provisorio para peregrinos, mientras que los almacenes anexos fueron usados como cámaras funerarias.
Las fases de cada pirámide son muy interesantes ya que se caracterizan por el crecimiento de la rampa central, la primera fase siendo totalmente recubierta por la segunda.

Desgraciadamente, las estratigrafías descubiertas en la Pirámide n°13 son menos claras: disponemos de datos seguros para la fundación pero éstos son menos claros para el abandono. Por una parte, las ocupaciones inca y luego colonial (pastor de cabras) han afectado profundamente las estructuras, por otra la huaquería posterior a la Conquista ha sido particularmente destructora. Deberíamos obtener información complementaria sobre la duración de la ocupación inicial de la Pirámide n°13 gracias a pozos de sondeo abiertos en otras partes del edificio.

La Pirámide n°15 se descubrió durante la campaña 2002 de levantamientos planimétricos. La identificamos basándonos sobre una parte de los elementos estructurales que comporta generalmente este tipo de edificios; la rampa estando ausente, sugerimos que fue destruida. Las excavaciones confirmaron esta suposición pero descubrimos una fase más antigua, bastante bien conservada. También en este caso la interpretación a estas alturas es difícil a causa de las destrucciones de todo tipo: obtendremos precisiones sustanciales  a partir del estudio detallado de los datos de terreno, del material y las dataciones absolutas. Sin embargo, las ofrendas descubiertas (joyas y diversos objetos en plata dorada) dejan pocas dudas sobre la ocupación de la estructura por las élites más altas de la jerarquía local.

Por primera vez se ha estudiado el sistema de tránsito interno en Pachacamac. Dos ejes principales se cruzan en el centro del sito: la Calle Este-Oeste y la Calle Norte-Sur (o Calle Hernando Pizarro). Este año nuestras investigaciones se centraron sobre las ramificaciones de la Calle Sur. Esta importante avenida es la única que comunica la parte monumental con el exterior del sitio. Sin duda por allí transitaban los peregrinos de la región (en épocas pre-inca) y luego de las varias regiones del Tahuantinsuyu. Por consiguiente, es importante determinar cómo se organizaba el tránsito en estas épocas. Aquí también, excavaciones puntuales aclararon una serie de recorridos y su evolución a lo largo de tiempo. Sería fastidioso describir ahora las estructuras arquitecturales y su evolución: el modelo 3D será la mejor manera para visualizarlas de manera clara y detallada.

Es más relevante ahora precisar que una de las Unidades de excavación sacó a la luz una estratigrafía excepcional totalmente intacta. Esta modesta excavación (8 m²) reveló 24 capas sucesivas en 5 metros de profundidad, cubriendo así la totalidad de la ocupación permanente en Pachacamac desde el comienzo de nuestra era (cultura Lima, fases 3-4), pasando por el Horizonte Medio (entre otras cosas con el primer descubrimiento en estratigrafía de tiestos decorados de estilo Pachacamac B, uno de los más famosos estilos cerámicos del Perú precolombino), el Intermedio Tardío (tema principal de nuestras investigaciones), el período Inca (con material bastante abundante), hasta la época moderna, ya que descubrimos una ofrenda contemporánea en la capa superficial. Insistimos sobre el carácter único de este descubrimiento ya que, a pesar de que Pachacamac sea conocido por las cuatro culturas que se sucedieron (Lima, Huari, Ychsma e Inca), nunca se había encontrado esta sucesión de manera continúa en un solo sitio, como es nuestro caso. Además, disponemos de muestras fechables para cada capa y varios testimonios arquitecturales (de piedra, adobe, tapia y adobitos) asociados a la estratigrafía y representativos de cada cultura mencionada. El momento culminante fue el descubrimiento de una sepultura, probablemente votiva, en la penúltima capa (23) que corresponde a la primera ocupación de sitio en este lugar. No cabe ninguna duda que esta excavación nos permitirá un gran avance en la compresión de la cronología global del sitio.